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domingo, 17 de mayo de 2009

'LA BELLA DURMIENTE' HECHIZA AL PRADO


La pinacoteca madrileña acoge 17 obras prerrafaelitas del Museo de Arte de Ponce


Una hermosa mujer duerme plácidamente bajo la clara luz de una mañana de verano, mientras decenas de personas la observan con admiración. La obra maestra del pintor británico Frederic Leighton, ‘Sol ardiente de junio’, fascina al público del Museo Nacional del Prado, que podrá contemplar la exposición de pintura victoriana hasta el 31 de mayo.

La renovación y ampliación del Museo de Arte de Ponce ha permitido realizar una exposición retrospectiva de pintura victoriana en Madrid. Bajo el título ‘La bella durmiente’ el Museo Nacional del Prado paliará temporalmente su carencia de obra británica.
La muestra reúne 7 dibujos y 10 pinturas seleccionadas de entre la extensa colección del museo portorriqueño, que debe su existencia a la iniciativa de Luis A. Ferré (1904-2003), importante economista y político de la historia reciente de Puerto Rico.

Una visión profética
La admiración de Ferré por el arte europeo le llevó a aglutinar desde 1959 una importante cantidad de obra británica de la segunda mitad del siglo XIX. Paradójicamente este período, que dio a luz obras de indudable calidad, no fue valorado hasta finales del XX.
La exposición de Madrid se centra en la pintura de los prerrafaelitas, un grupo de artistas jóvenes, que, cansados de la mediocridad de la pintura inglesa y del conservadurismo de la Royal Academy of Arts, fundaron en 1848 en Londres una hermandad cuyo objetivo era recuperar los valores de inocencia y peso moral que tenía la pintura antes de Rafael. El historiador Heather Birchall cuenta que, para ello, se inspiraron en el espíritu artístico, la técnica y el simbolismo de los primitivos italianos -especialmente Fra Angelico, Botticelli o Benozzo Gozzoli- y los artistas del norte de Europa.
"Sus objetivos (eran) tener ideas genuinas que expresar; estudiar atentamente la naturaleza; compartir lo que es directo, serio y sincero del arte de períodos anteriores, y huir de lo convencional, la presunción y lo aprendido de memoria", explica Birchall.

Del compromiso social al arte por el arte
El ideal de fidelidad a la naturaleza se puede observar en el cuadro de Thomas Seddon (1821-1856), Léhon desde Mont Parnasse, Bretaña (1853), en el que el artista se enfrentó al paisaje de forma directa e intentó transmitir hasta el más ínfimo detalle.

Léhon desde Mont Parnasse, Bretaña (1853), por Thomas Seddon/MAP

También se aprecia esta intención en una obra de finales de siglo, La escuela de la naturaleza (1893-1984), donde William Holman Hunt (1827-1910) -el pintor que mejor representa los ideales prerrafaelitas y que más fiel se mantuvo a ellos- retrató a su hija Gladys.


La escuela de la naturaleza (1893-1894), de Holmant Hunt/MAP

La exposición cuenta además con escenas históricas, como La huida de una hereje (1559) de John E. Millais (1829-1896); o con el prototipo de las mujeres de ensoñación, típicas de la segunda fase prerrafaelita -desde 1860-, en La viuda romana (Dis Manibus) (1874) de Dante G. Rossetti (1828-1882).

La viuda romana (Dis Manibus) (1874) de Dante Gabriel Rosetti/MAP


Pero el cuadro que mejor ejemplifica la serie de retratos alegóricos femeninos es Sol ardiente de junio (1895), de Frederic Leighton (1830-1896), pieza talismán del Museo de Arte de Ponce. Esta obra es un hito dentro de la producción pictórica de finales de época decimonónica. Como explicó el comisario de la exposición, Gabriele Finaldi, es el símbolo de un arte extremadamente refinado, que retorna al mundo clásico y en el que se admira a la belleza por sí misma, es decir, el arte por el arte.

Sol ardiente de junio (ca. 1895) por Frederic Leighton/MAP
El artista mejor representado de la muestra es Edward C. Burne-Jones (1833-1898), a quien pertenecen los siete bocetos del gran cuadro inacabado El sueño del Rey Arturo en Avalon (1881-1898). Una obra de gran ambición con la que este autor resumió los intereses intelectuales de su vida.


El sueño del rey Arturo en Avalon (1881-1898), por Burne Jones /MAP
En este lienzo, así como en la serie de El rosal silvestre (1833-1898), Burne-Jones no ocultó su admiración por la pintura del siglo XVI, denostada por la primera etapa prerrafaelita, y se recreó en el estudio minucioso del cuerpo humano y los paños.

La bella durmiente, serie de El rosal silvestre (1871-1873), por Burne-Jones/MAP


Sueño y muerte, ambiguos hermanos, confunden al espectador, que no podrá sino sumirse en la ensoñación victoriana y disfrutar del "art for art sick" (literalmente, el arte por la enfermedad del arte).

Sara Cañizal Sardón

BIBLIOGRAFÍA

La Bella durmiente. Pintura victoriana del Museo de Arte de Ponce, Madrid, Museo Nacional del Prado y BBVA, 2009.

http://www.museodelprado.es/exposiciones/info/en-el-museo/la-bella-durmiente-pintura-victoriana-del-museo-de-arte-de-ponce/

http://www.mcu.es/novedades/2009/novedades_La_Bella_Durmiente.html

http://www.revistaviajar.es/Agenda/La-Bella-durmiente-en-02-2009-76133.html

http://www.elcultural.es/galerias/galeria_de_imagenes/40/ARTE/La_bella_durmiente_Pintura_victoriana_en_el_Museo_del_Prado#/img/img_galeria/2009/233.JPG

domingo, 10 de mayo de 2009

REPORTAJE: CARMEN, UN HOMENAJE A LA MUJER


Sara Baras resucita al personaje de Mérimée y lo adapta a nuestro tiempo





Luis Ortega y Sara Baras/Saba Danza




El rasgueo de una guitarra desde la más profunda oscuridad y, luego, una voz aterciopelada flota en el aire y corta la respiración de los presentes, embelesados ante el espectáculo ofrecido por un cuerpo de baile en negro y rojo. La "Carmen" de Sara Baras llega a Madrid pisando fuerte y a dos meses de su estreno sigue llenando el auditorio.
El mito de "Carmen" nació en la pluma de Prosper Mérimée y alcanzó fama mundial gracias a la opéra-comique compuesta en 1875 por Geor-ges Bizet, que, paradójicamente, obtuvo en su estreno un fracaso estrepitoso.
Años más tarde, se convirtió en el melodrama francés más aclamado y más veces representado a nivel internacional.
"Carmen" ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones y, en España cuenta con un fabuloso precedente en la danza, la recreación realizada por Antonio Gades.
La readaptación de Sara Baras recupera el mito y concede nuevos aires a esta historia. Su versión fue estrenada en El Liceu de Barcelona y, a consecuencia de su éxito, re-presentada en el Teâtre de los Champés-Elysées de París. Ahora viaja por España y los madrileños podrán disfrutar hasta el 31 de mayo de este espectáculo en el Teatro Lope de Vega de Madrid.
Tres mujeres y el amor
Es la tercera vez que Sara Ba-ras representa a una gran mujer y protagoniza una auténtica historia de amor. En 2000 se convirtió en Juana I de Castilla, apasionada e intensa; en 2002 en María Pineda, luchadora y generosa; y, ahora, en Carmen, libre, fuerte y única.
Sara Baras parece perseguir el concepto creado por Richard Wagner de "obra total". La renombrada bailarina gaditana ha dirigido tanto las coreo-grafías como la escenografía y parte del vestuario de este espectáculo, en el que el amor y la muerte, la pasión y el desengaño se visten de rojo y negro, y se reinventa la bata de cola.
La luz, empleada de modo escenográfico, es la protago-nista absoluta en algunos pases: puertas que se abren y se cierran, permitiendo ver a unas personas y ocultando a otras, telones de guillotina que hacen que el espectador se re-cree en excelentes zapateados, o proyecciones sobre el suelo se combinan con las sucesivas imágenes de las pantallas si-tuadas al fondo de escena.
Sara Baras convierte el escenario en un tablao flamenco -cuatro guitarristas, tres cantaores, dos violines y un percusionista acompañan durante la obra a los bailari-nes- o en una plaza de toros sillas colocadas en círculo-.
En definitiva, pintura, escultura, arquitectura y música se dan la mano en un proverbial espectáculo.
La historia se estructura en tres actos y dieciocho cuadros, se-parados por cortes oscuros, en los que se hace todo un alarde de del buen flamenco.
El argumento transcurre en principio lentamente, en mo-vimientos contenidos y de gran dificultad técnica, y va adquiriendo fuerza en escenas llenas de garra y dominio gracias a un cuerpo de baile pulcro y con un control magistral de los movimientos.
Caben destacar los proverbiales braceos de la habanera de Sara Baras, cuando el amor es dulce, y el zapateado enérgico de la alegría. También fue sin lugar a dudas sobresaliente la fa-rruca de Luis Ortega y el paso por tangos de José Serrano.

La danza vence al drama


A este soberbio espectáculo sólo le cabe un pero, y es la fa-lta de definición de los personajes masculinos. El conocedor de la historia intentará encontrar fallidamente los rasgos de los protagonistas de la novela de Mérimée y el ajeno a la obra original lo único que tendrá verdaderamente claro es que el argumento principal trata de una mujer con el corazón dividido entre dos hombres, uno de los cuales es un torero. Una "abstración poética" que quizás descentre al auditorio, ya que la danza vence, sin lugar a dudas, al drama, y rompe el equilibrio que se parece perseguir en principio esta obra.
En contraposición, el perso-naje de Carmen sí queda claro para el espectador. Acompañada por Luis Ortega, "Don José", y José Serrano, "Escamillo", Sara Baras encarna al personaje de la cigarrera decimonónica, pero lo moderniza y
lo adapta a nuestro tiempo.

Carmen es una mujer de hoy, que contra todo pronóstico vive la vida que sueña y que no se deja arrastrar por este-reotipos. Carmen es de carne y hueso, rompe moldes y se libera del yugo de las convenciones gracias a la danza.
Como demuestran las fotografías de mujeres toda raza y condición que aparecen al fondo de escena en el desenlace de la historia, Carmen es un homenaje a todas y cada una de las mujeres de nuestro tiempo, que han luchado contra corriente para hacerse res-petar y alcanzar el lugar que les corresponde en la sociedad, aunque aún quede mucho camino por recorrer.
Carmen, o Sara Baras, como quieran llamarla, tiene duende. Y así lo demuestra su fiel público, que se pone en pie para homenajear a la artista, y que rompe el protocolo en mitad de un cuadro. Un espectáculo de flamenco de altura que nadie debería perder.

Sara Cañizal Sardón

LAS MEJORES PROPUESTAS RARE & CHIC

La danza como arte, puede serlo de forma activa o contemplativa. El equipo de Rare & Chic ofrece una selección de rincones de Madrid donde aprender a bailar o embelesarse con el baile de otros mientras, por ejemplo...te cultivas en gastronomías del mundo.


Scaena. Centro de Artes Escénicas de Carmen Roche (C/ Coslada 7 bis)
Este escuela,de las más prestigiosas de danza clásica, española y contemporánea de Madrid, fue originariamente un garaje que el famoso bailarín Antonio convirtió en teatro, y que ahora Carmen Roche y Antonio Canales han transformado en esculea de baile.

Centro de Ocio El Horno (C/ Esgrima 13)
Esta vivienda antigua en el corazón de Madrid ha sido adaptada para impartir clases de baile o música de todo tipo. Cuenta con trece salas y una amplísima y exótica oferta a precios muy asequibles.

PLACERES CULINARIOS A RITMO DE ARTE

Restaurante Teherán (C/ Ayala 140)
Un restaurante regentado por una familia iraní instalada en Madrid desde hace 25 años podrán degustar deliciosos platos persas, endulzarse con baklawa o tomarse un té aromático. Los viernes y sábados se ofrece un espectáculo de danza oriental. Nuestra sugerencia: ensalada de yogur con pepinos, pasas y nueces y el guiso de cordero con verdudas.

La negra Tomasa (C/ Cádiz 9)
Entre fotos de Cuba, un mojito y un buen plato de congrí, todos los días podrá disfrutar de un animado espectáculo de salsa y calidez isleña. Sabor y ritmos cubanos en un local en el que hasta puede hacer sus consultas a un santero a cambio de la voluntad.

Corral de la Pacheca (C/ J. Ramón Jiménez 26)
No hace falta salir de Madrid para disfrutar de un espectáculo de auténtico flamenco y degustar un buen plato de comida española. Este local, fundado en 1971, se levanta en el mismo solar de un famoso corral de comedias, del que aún se conserva su nombre.

S. Cañizal Sardón y M. Rodríguez Pallares

LAS EXÓTICAS DANZAS DE ORIENTE



LAS EXÓTICAS DANZAS DE ORIENTE
La danza del vientre y el Bollywood, famosas desconocidas

Shimmies, bindis, mudras, camellos... la terminología de la danza oriental y del Bollywood hablan de dos artes complejos, que van mucho más allá de los convencionalismos y mitos occidentales.

Danza con doble velo/Sahra Ardah




Aunque muchas personas piensen que la danza del vientre y el Bollywood son términos equivalentes, lo cierto es que ambos responden a culturas y filosofías muy lejanas.


La mágica danza del vientre

Por danza del vientre, danse du ventre o belly dance se conoce a un tipo de baile individual femenino. Este término crea-do y popularizado en Francia, comenzó a emplearse a raíz de la Feria Internacional de Chicago de 1888 para denominar al baile de una argelina que ejecutaba sorprendentes mo-vimientos de vientre y cadera. El nombre original para definir a esta danza es raqs sharqi, que significa literalmente danza oriental y hace referencia a un concepto mucho más complejo que la síntesis realizada por los europeos.
La danza oriental, cuyo origen fue situado en Egipto por el genial bailarín e historiador afincado en Madrid , Shokry Mohamed (1951-2006), es el sello de identidad de las culturas del norte de África y Oriente Próximo, aunque en cada lugar adquiere unas peculiaridades que la hacen única.
Hunde sus raíces en folclore y en las características de cada pueblo y conforma un amplísimo elenco de estilos. Sus elementos de apoyo son sumamente variados y dan idea de la complejidad de este arte: desde famoso velo hasta las modernas alas de Isis, pasando por los crótalos, el candelabro, las velas, el bastón, la pandereta, el sable, las dagas… y un largo etcétera que se va ampliando con el paso del tiempo.
Aunque paradógicamente nació como una forma de alabanza a la divinidad, en la actua-lidad este baile es perseguido en muchos de sus países de origen.
Estados Unidos y Europa han rescatado este arte concediéndole el lugar que se merece.
A día de hoy, en Madrid pueden encontrarse profesio-nales con academias especializadas como Gloria Alba, Nesma, Claudia Cenci o Morgana, que dedican su vida por y para esta danza.

El Bollywood, la danza a los dioses

El término Bollywood hacía referencia en su origen exclusivamene a la industria cinematográfica india de Bombay. La palabra fue acuñada en los 70 ya era un juego de palabras entre Bombay y Hollywood.

Años más tarde el término comenzó a aludir también a las escenas de danza y canto doblado, que aparecen en las películas bollywoodienses.


Las coreografías que aparecían en los principios de la industria Bollywood se basaban en los estilos de danza clásica, danzas cortesanas del norte de la India (tawaif) o danzas populares. Al igual que la danza oriental, todos estos bailes tienen un origen religioso y su representación suponía un profundo conocimiento de los textos sagrados y de los mudras (posiciones de las manos de los bailarines con diversos significados). Sin embargo, al contrario que el rash sarqi, la danza hindú es consi-derada como un arte elevado y sumamente complejo, con el que el bailarín se acerca a la divinidad.
La industria de Bollywood implicó la aparición de un nuevo estilo de baile. En la actualidad, los elementos de las danza indias se mezclan con estilos de baile occidentales como el jazz, el funky, el hip-hop o la samba y la salsa. De hecho, no es extraño ver pop o números de danza clásica en la misma película.
El éxito de la industria ci-nematográfica india ha propiciado la expansión de esta nueva danza, que está ganando cada vez más adeptos.
En Madrid, profesionales como Patricia Passo o Mistri se dedican desde hace años a enseñar esta disciplina. En 2008 se abrió el Club Masala, dedicado a la promoción cultural y a la integración de inmigrantes de Asia del Sur, que emplea el Bollywood como herramienta para llegar a todos los públicos.


Un Madrid exótico


En los últimos meses en nuestra ciudad se ha podido asistir a variados espectáculos de ambas danzas.
En estos momentos aún están en cartelera ‘India, un viaje musical’, en el Teatro Príncipe Tres Cruces en Gran Vía. Este musical, protagonizado por el coreógrafo y bailarín Sunny Singh, recorre el folclore de siete regiones del país asiático hasta llegar a un rodaje de la meca del cine hindú.
El 9 de mayo, la bailarina Nesma presentará en el Teatro José María Rodero de Torrejón de Ardoz, su espectáculo ‘Sueños de Al-Ándalus’, un show de gran calidad que viajó el año pasado a Egipto y que hará las delicias de los madrileños.
Bollywood y Danza del vientre, dos bailes complejos y de indudable belleza. Algo especial deben tener, porque cada vez son más y más las mujeres occidentales que se deciden a descalzarse, atarse un pañuelo en la cadera y empezar a descubrir su propio cuerpo, permitiendo que surja toda la belleza que tienen en su interior y dejando a un lado convencionalismos.


¿DÓNDE APRENDER?


DANZA ORIENTAL
Al Ándalus. C/ Vallehermoso 64, bajo.
Claudia Cenci. C/ Viriato 29.
El Karnak. C/ Libertad 7.

Sahra Ardah: http://www.sahra-ardah.com/

BOLLYWOOD
Club Masala. C/ Ponciano nº 4.
Patricia Passo. Compañía y escuela de danza. Pza. Ramales 2-3 izquierda.

Sara Cañizal Sardón

ENTREVISTA A SIMONA TICCIATI

Simona Ticciati:
"A través de los movimientos, quiero mostrar la felicidad que me proporciona la danza oriental"

Simona Ticciati, bailarina, coreógrafa y profesora de danza oriental italiana, visitó España para dar un curso intensivo e impulsar a un arte en auge a través de sus movimientos en el Centro de Ocio El Horno de Madrid. Al ritmo de una darbuka cameló a todo su público y nosotras estuvimos con ella.

Simona Ticciati/R&C
R&C: ¿Cómo descubrió la danza oriental?
Ticciati: Fue de forma casual, en el curso 90-91. Cuando acompañaba a mi hija a tomar unas clases, vi que había un curso de danza oriental y me inscribí. No era sólo de danza del vientre (término más común), también se impartían danza moderna y afrocubana. Para mi fue todo un descubrimiento, había hecho gimnasia, pero nunca danza y este baile me cautivó. Asistía 2 horas 3 días a la semana ¡y nunca faltaba!
R & C: Su maestro fue Esmat Osman (ya fallecido), uno de los impulsores de la danza oriental en Italia. ¿Cómo fue su relación con él?
Ticciati: Esmat Osman me ayudó muchísimo. Era una persona muy preparada, aunque en un principio yo no podía valorarlo, porque no era conocedora de la disciplina.
Gracias a su motivación, comencé a actuar en espec-táculos y me empecé a formar como maestra. Con el tiempo, me convertí en su asistente: le sustituía en sus clases y en los espectáculos. Después comencé a dar clases sola, aunque siempre considerando esta actividad como un hobby.
En realidad, no sé cuándo he comenzado a considerarla un trabajo, porque es algo que me hace feliz. La danza oriental te da tanto… Se crea una energía tan positiva, que te permite afrontar con mayor positividad todos los problemas del mundo.
R&C: También ha trabajado con el prestigioso músico marroquí Noureddine Fatty. ¿En qué consistió su colaboración?
Ticciati:
Fui durante años la bailarina de sus conciertos. Ambos compartíamos la idea de que la danza oriental no sirve para entretener a los hombres, como una danza erótica. La danza es querer hacer ver a los otros la felicidad a la que se llega al danzarla. No tiene nada que ver con mostrar la belleza de la bailarina, como muchas personas piensan.

Simona Ticciati con las alumnas del curso intensivo/ R&C


R & C: ¿Qué fue lo que le atrajo más de la danza oriental?
Ticciati: En principio era la dulzura y suavidad de los movimientos, el hecho de poder sentirte en tu propio cuerpo, de expresar la felicidad de lo que estás haciendo. Luego, con el tiempo y el estudioconstante, se va madurando.
R&C: ¿Qué piensa de esas personas que tienen una concepción equivocada de la danza oriental?
Ticciati:
Mi reacción inicial es de gran enfado. Yo no he tenido jamás ninguna manifestación negativa, pero el discurso lo he oído tanto... Cuando escucho algo así, lo que quiero es divulgar la realidad de esta danza, que es un arte delicado, bello, sublime, elegante y femenino. No es justo que se le denigre de esta manera.
R&C: Pero debe sentirse contenta, porque esto es algo que está cambiando. Hay muchas personas que aprenden la danza oriental, y que pueden ayudar a cambiar esta concepción.
Ticciati: Sí, en los últimos años el interés por la danza oriental ha aumentado. Por suerte los comentarios negativos no han tenido repercusiones. Otro factor importante es que muchos hombres se están interesando en esta danza, que siempre se había considerado femenina.
R&C: Háblenos de la Asociación Pianeta Oriente.
Ticciati: Es la asociación cultural que yo quise fundar para poder difundir mediante conferencias temas referentes a la cultura y tradiciones del mundo árabe. Se hace hincapié en la música, la danza y los aspectos culinarios, además de la literatura.
R&C: ¿Cómo ha ido el fin de semana en Madrid?
Ticciati:
Ha sido explosivo, emocionante. Ha sido bellísimo encontrar a tantas personas interesadas en aprender la danza oriental. He sido muy feliz. A pesar del lenguaje (Simona habla sólo italiano) se ha establecido un gran nivel de comunicación con las alumnas.
R&C: ¿Cuál es su pronóstico para la danza oriental en los próximos años?
Ticciati:
Es un poco contradictorio, porque es verdad que hay un mayor conocimiento de la danza oriental, pero a veces la difusión conlleva va-riaciones y contaminaciones que se alejan del origen de este baile. Todo el mundo es libre de hacer experimentaciones y fusiones, pero actualmente se están tergiversando las cosas. Últimamente he oído hablar de "Orientaltango" o "Modern Belly Dance". Estas fusiones tienen algo de danza oriental,
pero no debe hablarse de ellas como si fuesen la propia danza oriental, porque son bailes completamente diferentes.
R&C: ¿Qué consejo daría a las personas que quieren enseñar danza oriental de una manera profesional?
Ticciati: Les diría muchas cosas. Primero, que se respeten siempre como personas, porque cada mujer tiene una dignidad que hacer respetar. Hay tantos intentos de agredir la dignidad de la persona, que siempre hay que incidir sobre eso. Es importante exhibirse, pero siempre respetando algunos elementos. Después, les instaría a que respeten las tradiciones. Finalmente, creo que para enseñar algo hay que amarlo. Ese es el único modo de transmitir el sentimiento de lo que se hace.
Si se pone esto en práctica, creo que el futuro de la danza oriental puede ser muy positivo.

S. Cañizal y M. Rodríguez

martes, 14 de abril de 2009

Rare and Chic en Youtube

Os informamos de que estamos en Youtube. Desde allí iremos adjuntando vídeos de las actividades a las que nuestro equipo vaya asistiendo.
Para empezar, podéis ver un fragmento del concierto de Manuel Villaescusa en la sala Jardín Mariposa. Para nosotras fue una experiencia realmente interesante, que os recomendamos encarecidamente.
Cuando llegamos al centro nos sorprendió en primer lugar el sitio. Este reducto para la meditación se encuentra en plena plaza de Callao y desde dentro del edificio se escucha el trajín de la Gran Vía y el murmullo de la plaza.
La sala de Petra Klein es pequeñita, en tonos naranjas y con la luz tenue. Nos sorprendió que todo el mundo estaba tumbado sobre esteras, preparados para dejarse atrapar por la música.
El concierto fue de lo más variado y pudimos ver instrumentos sumamente novedosos como el spring drum o el hang, otros archiconocidos como la guitarra, y otros menos famosos pero de gran tradición como el arpa de boca o el cuenco tibetano... todo acompañado por cantos armónicos.
Tras una breve relajación inicial, el reducido auditorio se dejó llevar por la música y la cálida voz de Manuel Villaescusa nos sumió en un sopor sumamente reconfortante. Fue toda una
experiencia para los sentidos que os recomendamos encarecidamente.
La próxima cita con este cantante será con su grupo Ocno en Aula 11, el dia 26 de abril. ¡No os lo podéis perder!.
Sara Cañizal Sardón

MADRID CELEBRA EL II FESTIVAL DE CREADORAS DE MADRID

Rosario, Buika, Conchita, Eva Cortés y la Orquesta Sinfónica de Madrid celebran el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.



Entre los días 5 y 8 de marzo en la estación de Chamartín tuvo lugar el II Festival de Creadoras en Metro. De este modo, por segundo año consecutivo, Metro de Madrid conmemoró el Día Internacional de la Mujer Trabajadora y acercó a los madrileños a la cultura y el arte hecho por mujeres de forma totalmente gratuita (ya que las entradas se adquirían canjeando el billete sencillo de metro).


El festival arrancó el día 5 con la presentación del último disco de Concha Buika, Niña de fuego. En este álbum, sumamente intimista, la artista retoma la copla, introduce por primera vez la ranchera y canta temas inéditos compuestos por ella misma y Javier Limón, su productor.


Buika estuvo acompañada por Eva Cortés, que deleitó al público con los temas de su disco Como agua entre los dedos. Este trabajo, en el que se fusionan el jazz con el tango, el bolero o el flamenco, la consagra como una de las artistas más originales del panorama nacional.

El festival continuó el 6 de marzo con la Orquesta Sinfónica de Mujeres de Madrid (OSMUM), única en Europa por estar compuesta exclusivamente por mujeres llegadas de distintos países del mundo. Dirigida por María Isabel López Calzada, promotora de esta iniciativa, la orquesta puso especial acento en aquellas composiciones realizadas por mujeres a lo largo de la historia y que no han recibido el lugar que les corresponde en el panorama musical.
El día 7, la cantante Conchita estrenó la canción "Cuéntale", single de su nuevo disco 4000 palabras, que saldría a la luz tres días más tarde. Compositora de su propio repertorio, esta artista mostró su peculiar sensibilidad con la fusión de la ternura, la ingenuidad, la fragilidad y la fuerza en un disco de corte minimalista y con un poderoso armazón instrumental y melódico.
Rosario Flores cerró el festival el 8 de marzo con su último álbum, Parte de mí, con el que tras 25 años de trayectoria discográfica viaja a los confines de su memoria y rescata temas que la han marcado a lo largo de su vida como "No dudaría", "Algo contigo" o "Palabras de amor".
El II Festival de Creadoras en Metro alcanzó un gran éxito, como demostró el lleno total del aforo.
Con este tipo de eventos Metro de Madrid fomenta el uso del transporte público, se convierte en escenario alternativo y acerca a todas las personas a la cultura de calidad.



Sara Cañizal Sardón