CASA RURAL EL COCHERÓN 1919




También se aprecia esta intención en una obra de finales de siglo, La escuela de la naturaleza (1893-1984), donde William Holman Hunt (1827-1910) -el pintor que mejor representa los ideales prerrafaelitas y que más fiel se mantuvo a ellos- retrató a su hija Gladys.

La viuda romana (Dis Manibus) (1874) de Dante Gabriel Rosetti/MAP
Pero el cuadro que mejor ejemplifica la serie de retratos alegóricos femeninos es Sol ardiente de junio (1895), de Frederic Leighton (1830-1896), pieza talismán del Museo de Arte de Ponce. Esta obra es un hito dentro de la producción pictórica de finales de época decimonónica. Como explicó el comisario de la exposición, Gabriele Finaldi, es el símbolo de un arte extremadamente refinado, que retorna al mundo clásico y en el que se admira a la belleza por sí misma, es decir, el arte por el arte.
Sol ardiente de junio (ca. 1895) por Frederic Leighton/MAP
La bella durmiente, serie de El rosal silvestre (1871-1873), por Burne-Jones/MAP
Sueño y muerte, ambiguos hermanos, confunden al espectador, que no podrá sino sumirse en la ensoñación victoriana y disfrutar del "art for art sick" (literalmente, el arte por la enfermedad del arte).
Sara Cañizal Sardón
BIBLIOGRAFÍA
La Bella durmiente. Pintura victoriana del Museo de Arte de Ponce, Madrid, Museo Nacional del Prado y BBVA, 2009.
http://www.mcu.es/novedades/2009/novedades_La_Bella_Durmiente.html
http://www.revistaviajar.es/Agenda/La-Bella-durmiente-en-02-2009-76133.html



La danza como arte, puede serlo de forma activa o contemplativa. El equipo de Rare & Chic ofrece una selección de rincones de Madrid donde aprender a bailar o embelesarse con el baile de otros mientras, por ejemplo...te cultivas en gastronomías del mundo.
Scaena. Centro de Artes Escénicas de Carmen Roche (C/ Coslada 7 bis)
Este escuela,de las más prestigiosas de danza clásica, española y contemporánea de Madrid, fue originariamente un garaje que el famoso bailarín Antonio convirtió en teatro, y que ahora Carmen Roche y Antonio Canales han transformado en esculea de baile.
Centro de Ocio El Horno (C/ Esgrima 13)
Esta vivienda antigua en el corazón de Madrid ha sido adaptada para impartir clases de baile o música de todo tipo. Cuenta con trece salas y una amplísima y exótica oferta a precios muy asequibles.
PLACERES CULINARIOS A RITMO DE ARTE
Restaurante Teherán (C/ Ayala 140)
Un restaurante regentado por una familia iraní instalada en Madrid desde hace 25 años podrán degustar deliciosos platos persas, endulzarse con baklawa o tomarse un té aromático. Los viernes y sábados se ofrece un espectáculo de danza oriental. Nuestra sugerencia: ensalada de yogur con pepinos, pasas y nueces y el guiso de cordero con verdudas.
La negra Tomasa (C/ Cádiz 9)
Entre fotos de Cuba, un mojito y un buen plato de congrí, todos los días podrá disfrutar de un animado espectáculo de salsa y calidez isleña. Sabor y ritmos cubanos en un local en el que hasta puede hacer sus consultas a un santero a cambio de la voluntad.
Corral de la Pacheca (C/ J. Ramón Jiménez 26)
No hace falta salir de Madrid para disfrutar de un espectáculo de auténtico flamenco y degustar un buen plato de comida española. Este local, fundado en 1971, se levanta en el mismo solar de un famoso corral de comedias, del que aún se conserva su nombre.
S. Cañizal Sardón y M. Rodríguez Pallares
LAS EXÓTICAS DANZAS DE ORIENTE Aunque muchas personas piensen que la danza del vientre y el Bollywood son términos equivalentes, lo cierto es que ambos responden a culturas y filosofías muy lejanas.

Simona Ticciati:
Simona Ticciati con las alumnas del curso intensivo/ R&C
S. Cañizal y M. Rodríguez

PRÓXIMO CONCIERTO DE OCNO:
26 de abril. Aula 11, plaza de Tirso de Molina 8.

Cada amanecer, el metro abre sus puertas con un bostezo e invita a decenas de músicos a bajar las escaleras y buscar el lugar apropiado para poner ritmo a tantas vidas sin nombre. Cada artista tiene una historia y cada uno la transmite en distinto compás, allegro ma non troppo.
Cuatro escaleras más arriba Sorín Borceta desenfunda su guitarra eléctrica. Es búlgaro y lleva más de siete años en España, huyó de su país en busca de una vida mejor y encontró el metro. Ya es un veterano en el arte de poner ritmo a las aglomeraciones de gente. Le agrada que los viajantes disfruten con su música, sentir que su trabajo sirve para algo. "No me gusta que me den dinero por pena", afirma Sorín.
El metro de Madrid es un refugio para el arte musical, de forma improvisada o muy planificada, como es el caso del famoso festival anual Metrorock, que presenta la actuación de varios grupos destacados de la escena musical, u otros eventos esporádicos como la pasada "Cumbre flamenca" o el "II Festival de Creadoras en metro". Una vorágine de sentimientos unidos por el arte y diferenciados por el estilo.
Buika estuvo acompañada por Eva Cortés, que deleitó al público con los temas de su disco Como agua entre los dedos. Este trabajo, en el que se fusionan el jazz con el tango, el bolero o el flamenco, la consagra como una de las artistas más originales del panorama nacional.
El festival continuó el 6 de marzo con la Orquesta Sinfónica de Mujeres de Madrid (OSMUM), única en Europa por estar compuesta exclusivamente por mujeres llegadas de distintos países del mundo. Dirigida por María Isabel López Calzada, promotora de esta iniciativa, la orquesta puso especial acento en aquellas composiciones realizadas por mujeres a lo largo de la historia y que no han recibido el lugar que les corresponde en el panorama musical.